Exploramos con los colores

Las experiencias artísticas nos reportan grandes beneficios. A algunos, pintar incluso nos alegra el día. La escuela no sólo es lengua y matemáticas, sino que un objetivo fundamental para los maestros es conseguir que los alumnos disfruten experimentando con los pinceles, jugando con los colores y creando un mundo ayudándose de su imaginación.

En este caso os quiero comentar una de las herramientas que utilizamos en el aula, para no aburrir a los peques. Es importante intentar que dibujar o pintar no sea visto por los niños como sinónimo de colores y rotuladores.  Hay mundo por explorar y cada posible herramienta nos aportará nuevos aprendizajes.

 

Se trata de un recurso que podríamos definir como una combinación entre rotulador y pincel. Una vez que quitamos el capuchón transparente, nos encontraremos unas cerdas similares a las de un pincel un poco duro. En la parte del mango estaría el color, que podemos rellenar si desenroscamos la boquilla de la parte delantera.

En el interior la pintura es similar a la tempera, pero un poco más líquida de lo habitual. Si apretamos el “pincel” la pintura saldrá entre las celdas, permitiéndonos pintar con ellas. El plástico es lo suficientemente blando como para que no requiera un gran esfuerzo para los peques con mejor desarrollo motriz.

Autor entrada: Cristina

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