Corre corre, calabaza

Si ya habéis visitado alguna vez mi blog, sabréis que me encanta encontrar cuentos que tengan algo especial y les llene de ilusión las caritas a los peques de mi aula. Por cierto, si no habéis visitado nunca mi blog, os doy la bienvenida.

En la entrada de hoy os vengo a proponer un cuento, que me ha encantado. Se trata de “Corre corre, calabaza” de Eva Mejuto.

Es un cuento ideal para trabajar en cualquier época del año, pero si es verdad que si pretendemos usar la calabaza como recurso para nuestras actividades a partir de la lectura del cuento, la época de recolección y consumo es entre abril y noviembre, por lo que el otoño será un buen momento para trabajar este cuento.

Es un cuento popular portugués, que Eva Mejuto ha recogido con un increíble texto y maravillosas ilustraciones de Andre Letria.  El cuento, es una de las pequeñas joyas de la editorial OQO.

La protagonista del cuento es una abuelita que recibe por carta la noticia de que su querida nieta se va a casar. Así que ni corta ni perezosa, coge su bolso y se pone su sombrero y emprende el camino para ir al gran evento, pero por el camino se encuentra con tres fieras que pretenden comerla. Abuela y nieta deberán urdir un plan para evitar al león, el lobo y el oso. ¿lo conseguirán? No os cuento más, que sino os perderéis un gran final, aunque algo podréis imaginaros al ver la portada del cuento.

El cuento como os decía, es perfecto para trabajarlo en la época del otoño, al tener la calabaza como uno de los elementos centrales.

Pues eso mismo nos hemos propuesto en el aula y como siempre, he intentado que el momento del cuento, se convierta en algo especial no sólo por la elección del libro, sino por la propia presentación.

En esta ocasión, me decanté por la mesa de luz, así que debía copiar las imágenes en acetato con rotuladores permanentes. Es fácil, sólo se necesita paciencia y si no sabes dibujar como yo, una impresora o fotocopiadora. Así mismo, os recomiendo que una vez que habéis dibujado y pintado los personajes en el acetato, los cubráis con el típico plástico adhesivo de forrar los libros, para que no pierdan el color con el tiempo.

La mesa de luz es un recurso que permite al niño ser el protagonista, por eso, una vez narrado el cuento, los peques jugaron con los personajes en la mesa, como si de muñecos se tratase.

Os dejo unas imágenes del cuenta cuentos, y ya sabéis, encantada estoy de recibir comentarios que me ayuden a mejorar.

Autor entrada: Cristina

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