Buscamos las letras

El reconocimiento de las letras podemos trabajarlo de forma aburrida, como muchas otras cosas, o dar un salto al frente y aprender las letras jugando. Pues eso mismo, os traigo hoy en el blog.

La actividad, surgió tras el trabajo en el aula del cuento “Tilo cocodrilo” de Emma S. Varela. Un libro que ya os reseñé en una entrada anterior. Os dejo el enlace a la entrada por si no conocéis el cuento aún  ENLACE 

En aquella ocasión os presenté una actividad manipulativa y sensorial, en la que trabajábamos el vocabulario de los animales que aparecían en el cuento.

Como ya os dije en su día, El cuento versa sobre un cocodrilo llamado Tilo que vive en el río Nilo, se siente muy solo y no encuentra con quien jugar. En su paseo por la selva de las letras, nuestro amigo se va encontrando nuevos personajes, que rechazan jugar con él. Pero la suerte de Tilo cambia cuando encuentra a Rosa la rana, que le gusta saltar en la charca y está dispuesta a jugar con Tilo y a ofrecerle su amistad.

Pues en esta ocasión, el trabajo, como os decía, se centra en las letras, aprovechando que Tilo da un paseo por la selva de las letras, hemos creado una caja un poquito particular en la que esconder letras de maderas.

Para realizarla necesitas: 

 

Lo primero es pintar el arroz de color verde, para simular la hierba de la selva. En mi caso, lo hicimos en diferentes momentos, para aprovechar y combinar diferentes verdes, al poner un poquito más o menos de amarillo a la mezcla.

Os cuento como realizar el arroz de colores:

Hay dos formas de hacerlo, utilizando colorante alimenticio (que desde mi punto es la manera más fácil) o con papel crespón. En esta entrada os explicaré la forma de hacerlo con colorante alimenticio, pero os dejo ENLACE a una entrada anterior, en la que os explicaba como realizarlo con el papel crespón, disponible en cualquier tienda tipo bazar o en librería.

Tintamos arroz de verde con colorante: 

Lo primero es lavar bien el arroz, para que suelte el almidón y el color sea más intenso. Una vez que pasamos el arroz varias veces por el agua y ha perdido el almidón, lo metemos en un bol grande. No es necesario que seque del todo en este momento, pero sí que esté bien escurrido, para ello podemos ayudarnos de un colador.

A continuación, echamos el colorante alimentario. Se puede comprar directamente el color verde, pero lo más barato es utilizar los packs de colores básicos que se venden en las tiendas de comestibles. Cada marca suele traer unas pautas por la parte de atrás, explicando como conseguir los colores deseados, pero para llegar al color verde básicamente es mezclar unas gotas de azul con amarillo. Ahora bien, lo que os decía antes, si añadimos un poquito más o menos de amarillo a la mezcla, iremos consiguiendo verdes diferentes, lo que ayudará a simular el paisaje de la selva, ya que no todas las hierbas o plantas tienen la misma tonalidad.

Una vez que hemos mezclado bien el arroz con el colorante y ha tomado el color, es importante dejarlo secar bien. Para ello, yo lo esparzo sobre papel de cocina en una bandeja, intentando que quede una capa bien fina. El tiempo a dejar secar, dependerá de la humedad de vuestra ciudad. En mi caso, siempre prefiero dejarlo cuatro o cinco días, para estar totalmente segura de que el arroz se ha secado bien. Ya que si corremos y metemos el arroz a la caja con humedad, es más que probable que se pudra, estropeando el material.

Para decorar la caja de plástico, utilizamos cartulina de color verde, simulando hierba o césped. La pegamos y listo, ya teníamos nuestra cajita. Sólo faltaba llenarla de arroz y las letras para poder empezar a jugar.

 

En nuestro caso estábamos trabajando las vocales, por lo que fueron las letras seleccionadas para la actividad, pero esto mismo podría hacerse con consonantes.

Primero, debemos tapar bien las letras, por lo que debéis aseguraros de que  la cantidad de arroz sea la suficiente como para cubrirlas. A continuación, uno a uno fuimos buscando las letras con los ojos cerrados, ayudándonos del tacto para reconocerlas. Convertir la actividad en juego, es sencillo, gana aquel niño que sea capaz de reconocer más letras.

 

Una manera perfecta, para jugar aprendiendo. Si lleváis la actividad a vuestras aulas, contarme la experiencia en comentarios, que como siempre digo, el blog se enriquece de vuestra participación.

Autor entrada: Cristina

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